viernes, 19 de febrero de 2010

7.5 LEVANTAMIENTO DEL MURO DE BERLÍN

El plan de la construcción del Muro de Berlín fue un secreto de estado de la administración de la RDA. El muro fue construido a instancias del Partido Socialista Unificado de Alemania — los trabajos se llevaron a cabo bajo la dirección y la vigilancia de la Volkspolizei y de soldados del Ejército Nacional Popular — contra las declaraciones del Presidente del Consejo de Estado (Staatsratsvorsitzender) Walter Ulbricht, quien, en una conferencia de prensa internacional que tuvo lugar en Berlín Oriental el 15 de junio de 1961, había contestado a una pregunta de la periodista
Annamarie Doherr:
Entiendo su pregunta como que hay hombres en Alemania del Oeste que desearían que movilizáramos a los trabajadores de la construcción de la capital de la RDA para erigir un muro. No conozco la existencia de tales motivaciones, pues los obreros de la construcción de la capital emplean todas sus fuerzas principalmente en la construcción de casas. ¡Nadie tiene la motivación de erigir un muro!.

De hecho, los aliados occidentales fueron informados del acordonamiento de Berlín Oeste por los miembros del plan «Medidas drásticas», pero fueron sorprendidos por el calendario y la amplitud de las barreras. El acceso directo a Berlín Oeste no se cortó, ni fue interrumpido militarmente. El Servicio Secreto de la RFA (Bundesnachrichtendienst – (BND)) ya disponía de información similar desde mediados de julio. Tras la visita de Ulbricht a Jrushchov durante las reuniones de los países miembros del Pacto de Varsovia del 3 al 5 de agosto, el BND informó:

Las informaciones disponibles muestran que el régimen de Pankow trata de obtener el beneplácito de Moscú para poner en vigor medidas rigurosas de bloqueo. En particular el bloqueo de la frontera de Berlín con la interrupción del tráfico de metros y tranvías entre Berlín Este y Berlín Oeste. (...) Queda por dilucidar si Ulbricht será capaz de obtener un acuerdo tal con Moscú.
El 11 de agosto la Cámara Popular (Parlamento de la RDA – Volkskammer) aprobó los resultados del Consejo de Moscú y autorizó al Consejo de Ministros a emprender las medidas correspondientes. El Consejo de Ministros de la RDA decidió el 12 de agosto emplear a las fuerzas armadas para ocupar la frontera de Berlín Oeste y construir el Muro.

El sábado 12 de agosto, el BND recibió la siguiente información: «El 11 de agosto de 1961 ha tenido lugar una conferencia entre el Secretario del Partido Comunista y otros altos funcionaros del partido. Se declaró: (...) la situación del constante incremento del flujo de refugiados hace necesario el acordonamiento de los sectores oeste de Berlín y de la Zona Soviéta de Ocupación Militar (Sowietische Besatzungszone – SBZ) en los próximos días – no se especificó un día exacto – y no dentro de dos semanas, como estaba planeado.»

En la noche del 12 al 13 de agosto de 1961, sin previo aviso se construyó el muro entero, simplemente quedo sin construir el 13 de agosto una pequeña parte fuertemente vigilada por la policía socialista. Empezaron a sellar los accesos a Berlín Oeste soldados del Ejército Nacional Popular, 5.000 miembros de la policía fronteriza Alemana (precursora de las Tropas Fronterizas) (Grenztruppen), 5.000 miembros de la Policía Popular y 4.500 miembros de las brigadas. Tropas soviéticas se apostaron listas para el posible combate en la frontera aliada. Todos los medios de transporte que aún comunicaban ambos Berlines fueron detenidos. Sin embargo, las líneas del trén municipal elevado (S-Bahn) y subterráneo (U-Bahn) de Berlín Occidental que circulaban bajo Berlín Este siguieron funcionando sin detenerse en las estaciones orientales, que quedaron como estaciones fantasma. Sólo una de las líneas afectadas de la estación (calle) Friedrichstraße permanecieron en servicio, aunque bajo estrictos controles.


Erich Honecker, como ex-secretario del Comité Central, fue el encargado de la realización del muro en nombre de la dirección del SED. Hasta septiembre de 1961 desertaron 85 hombres de las fuerzas de vigilancia (Grenztruppen), además de 400 civiles en 216 escapadas. Es significativa la famosa fotografía del joven policía de fronteras Conrad Schumann saltando sobre las alambradas de la calle Bernauerstraße.[8]

El gobierno de la RDA alegó que era un «muro de protección antifascista» cuyo objetivo era evitar las agresiones occidentales, argumentando que la construcción del muro era consecuencia obligada de la política de Alemania Federal y sus socios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Adicionalmente, se decía desde la Alemania Oriental que ningún muro hubiera sido necesario si Berlín Occidental no fuera una «espina en el costado de la RDA», como lo había definido su alcalde Willy Brandt, en el sentido de que era un exclave de otro estado inserto en el corazón de Alemania Oriental. Esta visión era compartida por los demás estados del Pacto de Varsovia, los cuales veían la rivalidad entre ambas Alemanias como un reflejo de la rivalidad entre los dos grandes pactos militares de la época. De todos modos, las autoridades de la RDA también reconocían que entre los objetivos del muro estaba evitar la emigración masiva o «fuga de cerebros».

La versión de las autoridades de la RFA y la visión generalizada en el mundo capitalista u Occidente fue que esta justificación no servía más que para matizar el que era, según ellos, el único propósito: impedir que los ciudadanos de la RDA entraran en Berlín Occidental y, por lo tanto, en Alemania Federal.

Los alemanes orientales no controlaban totalmente el tráfico entre el Berlín Occidental y la Alemania Federal y, en este sentido, se argumentó que las defensas del muro estaban diseñadas para funcionar desde el interior de la Alemania Oriental; las pistolas automáticas montadas en el muro eran disparadas al intentar escalarlo desde el interior, las defensas contra vehículos estaban situadas en el lado de Alemania Oriental y el muro de cuarta generación estaba hecho de secciones de hormigón armado con la base más larga en el interior de la RDA
7.5 EL DESHIELO DE JRUSHCHOV
El deshielo de Jrushchov o el deshielo en la Unión Soviética se refiere al período entre 1956 y 1964 en la Unión Soviética, en el que la represión política y la censura fueron parcialmente relajadas debido a las políticas de desestalinización implementadas por el entonces nuevo líder soviético Nikita Jrushchov. Una de las consecuencias más notables de estos cambios fue la liberación de algunos millones de prisioneros políticos que estaban detenidos en los campos de trabajo de sistema Gulag , usualmente ubicados en la fría e inhóspita Siberia. Además, el nuevo dirigente intentó promover una política de coexistencia pacífica con las principales potencias occidentales.

El deshielo sólo fue posible luego de la muerte de Stalin, la cual tuvo lugar el 5 de marzo de 1953. Casi tres años después de haberse producido ella, el 25 de febrero de 1956, Jrushchov denunció a Stalin en un inicialmente secreto discurso que tuvo lugar al cierre del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). Éste último tenía el revelador título oficial de “Sobre el culto a la personalidad y sus consecuencias”.


El término fue acuñado a partir de una novela escrita en 1954 por Ilya Ehrenburg, tan sólo un año después de la muerte de Iósif Stalin, en su novela titulada justamente “Deshielo” , la cual fue reveladoramente sensacional para su tiempo.
El deshielo fue acompañado en el frente internacional por la visita oficial de 1954 de Nikita Jrushchov al Pekín del líder comunista chino Mao Zedong (antes de que la “excesiva” desestalinización alejase a la China de la URSS, en lo que luego sería conocido como cisma sino-soviético). Un año después, en 1955, Jrushchov viajó a la capital yugoslava de Belgrado, para intentar normalizar sus relaciones con el mariscal Josip “Tito” Broz, luego de la ruptura de 1948 entre éste y Iósif Stalin. Posteriormente tendría un encuentro con el entonces presidente de los Estados Unidos, el general Dwight Eisenhower, que culminaría con la propia visita de Jrushchov a los EE.UU. durante 1959.
El deshielo inició una transformación irreversible en la sociedad soviética, abriéndola a reformas económicas y un sutil incremento en el comercio internacional por parte del país, así como a contactos educativos y culturales, festivales, libros de autores extranjeros, películas foráneas, espectáculos artísticos, música popular, bailes y nuevas modas, además de un involucramiento masivo en las competiciones deportivas internacionales (éste último en particular, ya había comenzado a partir de la participación soviética, pocos meses antes de morir el propio Iósif Stalin, en los Juegos Olímpicos de Helsinki de 1952).

Esta cadena de pasos sin procedentes en la historia soviética, que tuvo su culminación con el muy simbólico retiro de los restos mortales de Stalin del mausoleo de Lenin, terminó liberando a la gente del miedo y de los excesos dictatoriales de antaño. No obstante, nunca finalizaría del todo la disimulada y subrepticia lucha “palaciega” de poder entre los elementos más bien “liberales” y la vieja guardia estalinista entro del Kremlin y los altos otros órganos soviéticos de poder político, pugna que a la larga terminaría debilitando la autoridad del propio PCUS.
El deshielo de Jrushchov permitió la relativa liberalización de la información en los estatales medios de comunicación, en las artes y en la cultura; asimismo la URSS se abrió al mundo parcialmente a través de festivales internacionales, el permiso de exhibición o proyección de películas extranjeras y la eliminación de la censura sobre ciertos libros nacionales y foráneos prohibidos durante el largo régimen estalinista.
De acuerdo a Serguéi Jrushchov, hijo de Nikita, tales actualizaciones políticas y culturales ayudaron a liberar las mentes de millones y cambiaron la conciencia pública de varias generaciones de gente en la Unión Soviética”

jueves, 11 de febrero de 2010

7.6 LA LEGADA DEL HOMBRE A LA LUNA

Apolo 11 es el nombre de la misión espacial que Estados Unidos envió al espacio el 16 de julio de 1969, siendo la primera misión tripulada en llegar a la superficie de la Luna. El Apolo 11 fue impulsado por un cohete Saturno V desde la plataforma LC 39A y lanzado a las 10:32 hora local del complejo de Cabo Kennedy, en Florida (Estados Unidos). Oficialmente se conoció a la misión como AS-506.

La tripulación del Apolo 11 estaba compuesta por el comandante de la misión Neil A. Armstrong, de 38 años; Edwin E. Aldrin Jr., de 39 años y piloto del LEM, apodado Buzz; y Michael Collins, de 38 años y piloto del módulo de mando. La denominación de las naves, privilegio del comandante, fue Eagle para el módulo lunar y Columbia para el módulo de mando.

El comandante Neil Armstrong fue el primer ser humano que pisó la superficie de nuestro satélite el 21 de julio de 1969 a las 2:56 (hora internacional UTC) al sur del Mar de la Tranquilidad (Mare Tranquilitatis), seis horas y media después de haber alunizado. Este hito histórico se retransmitió a todo el planeta desde las instalaciones del Observatorio Parkes (Australia). Inicialmente el paseo lunar iba a ser retransmitido a partir de la señal que llegase a la estación de seguimiento de Goldstone (California, Estados Unidos), perteneciente a la Red del Espacio Profundo, pero ante la mala recepción de la señal se optó por utilizar la señal de la estación Honeysuckle Creek, cercana a Canberra (Australia).Ésta retransmitió los primeros minutos del paseo lunar, tras los cuales la señal del observatorio Parkes fue utilizada de nuevo durante el resto del paseo lunar.Las instalaciones del MDSCC en Robledo de Chavela (Madrid, España) también pertenecientes a la Red del Espacio Profundo, sirvieron de apoyo durante todo el viaje de ida y vuelta.

El 24 de julio, los tres astronautas amerizaron en aguas del Océano Pacífico poniendo fin a la misión.
7.7 CRISIS DE PETRÓLEO


La crisis del petróleo de 1973 comenzó a partir del 17 de octubre de 1973, a raíz de la decisión de la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo (que agrupaba a los países miembros árabes de la OPEP más Egipto y Siria), anunciando que no exportarían más petróleo a los países que habían apoyado a Israel durante la guerra del Yom Kippur, que enfrentaba a Israel con Siria y Egipto. Esta medida incluía a Estados Unidos y a sus aliados de Europa Occidental.
Al mismo tiempo, los miembros de la OPEP acordaron utilizar su influencia sobre el mecanismo que fijaba el precio mundial del petróleo para cuadruplicar su precio, después de que fracasaran las tentativas previas de negociar con las "Siete Hermanas".


El aumento del precio unido a la gran dependencia que tenía el mundo industrializado del petróleo de la OPEP, provocó un fuerte efecto inflacionista y una reducción de la actividad económica de los países afectados. Estos países respondieron con una serie de medidas permanentes para frenar su dependencia exterior

7.8 CRISIS DE AFGANISTAN




La crisis de los rehenes en Irán, se desarrolló en un periodo de 444 días, durante el cual el nuevo gobierno surgido tras la revolución iraní, tomó como rehenes 66 diplomáticos y ciudadanos de los Estados Unidos de América (EE.UU.).[1] La crisis empezó el 4 de noviembre de 1979 y duró hasta el 20 de enero de 1981.

El presidente estadounidense, Jimmy Carter, inmediatamente aplicó presión económica y diplomática sobre Irán: las importaciones de petróleo de Irán se cortaron el 12 de noviembre, de 1979, algunos iraníes en EE.UU. fueron expulsados (aunque muchos de ellos no tenían ninguna relación con la crisis o con el nuevo gobierno iraní), y alrededor de 8 mil millones de dólares en activos iraníes en EE.UU. se congelaron el 14 de noviembre de 1979.



En febrero de 1980, el gobierno iraní hizo públicas sus demandas a cambio de la liberación de los rehenes. Exigían la vuelta del antiguo Sah a Irán, aparte de algunos gestos diplomáticos como el reconocimiendo de las acciones que EE.UU. había tomado en Irán (incluyendo el golpe de estado apoyado por EE.UU. contra el primer ministro Iraní en 1953) y la promesa de no volver a interferir en el futuro.
Reagan declaró: "Los rehenes no debieron estar cautivos seis días, mucho menos seis meses."



Resolución de la crisis En 1980, la muerte del Sah (el 27 de julio) y la invasión de Irán por parte de Iraq en septiembre hizo a Irán más propenso a la resolución de la crisis de los rehenes.
En EE.UU., Carter perdió en noviembre de 1980 la reelección presidencial en beneficio de Ronald Reagan. La mayor parte de los analistas creen que los errores de Carter al intentar solucionar la crisis desempeñaron un papel importante en su derrota.[4]

La Cámara de Representantes estadounidense dirigió un mensaje a Irán instándole a reconsiderar el problema de los rehenes. El Parlamento contestó que EE.UU. debía asumir las responsabilidades financieras y económicas derivadas de las acciones de Mohammad Reza Pahlevi: devolución de los fondos del Sah, cancelación de las demandas contra Irán, descongelamiento de los cuantiosos fondos iraníes en bancos estadounidenses y la promesa de no intervenir en los asuntos internos iraníes. Ronald Reagan, el candidato presidencial republicano, aseguró que aceptaría tres de esas condiciones y dejaría la decisión sobre los fondos a nombre del Sah en manos de los tribunales.

Los rehenes fueron enviados a la base aérea de Fráncfort del Meno en la RFA, donde fueron recibidos por el ya ex-presidente Jimmy Carter (como emisario de la administración Reagan), y desde allí tomaron un segundo vuelo a Washington DC, donde recibieron la bienvenida como héroes.
7.9 GUERRA DE LAS GALAXIAS


Siguiendo el estilo dSiguiendo el estilo del presidente Reagan, antiguo actor de Hollywood, esta iniciativa fue lanzada de forma teatral en un discurso televisado el 23 de marzo de 1983. Reagan pedía a la comunidad científica norteamericana que desarrollara una defensa antimisiles que garantizara la defensa del territorio norteamericano ante cualquier ataque nuclear.
Rápidamente recibió críticas. Se planteó la imposibilidad científica de crear un "paraguas protector" que fuera capaz de detectar y destruir todos los misiles dirigidos hacia un territorio concreto, en este caso norteamericano. Los economistas resaltaron el enorme coste económico que suponía para la economía norteamericana en aquel momento histórico.
Mientras, en Estados Unidos Ronald Reagan cambió la política militar en lo referente a la carrera armamentística. En lugar de aumentar el número de armas nucleares, se optó por crear nuevos misiles más precisos y potentes. También se decidió desarrollar una serie de escudos contra las armas nucleares enemigas, lo que suponía cambiar del ataque como único camino, a una defensa que dejara al enemigo sin armas de destrucción masiva. Para llevarlo a la práctica se destinó una colosal suma de dinero en dos frentes principales: por un lado la Iniciativa de Defensa Estratégica, más conocida como Guerra de las Galaxias, que desarrollaría nuevas tecnologías como el láser de rayos gamma o los misiles interceptadotes. Por el otro se potenció la carrera espacial con la finalización del trasbordador espacial, si bien es verdad que nunca se llegaron a igualar los presupuestos destinados a la NASA en tiempos del Programa Apolo
Pese a todo, la IDE planteó un desafío de enorme magnitud a una URSS cuya economía pasaba por serios problemas. El rearme norteamericano, en la que la IDE era un nuevo factor clave, hizo conscientes a los líderes del Kremlin de la imposibilidad de continuar la carrera armamentística con EE.UU. y de la necesidad de detraer recursos hacia una economía soviética que pasaba por graves dificultades. El nuevo giro que dio Gorbachov a la política internacional soviética fue en gran medida consecuencia de este rearme norteamericano.

El presidente Reagan, antiguo actor de Hollywood, esta iniciativa fue lanzada de forma teatral en un discurso televisado el 23 de marzo de 1983. Reagan pedía a la comunidad científica norteamericana que desarrollara una defensa antimisiles que garantizara la defensa del territorio norteamericano ante cualquier ataque nuclear.
Rápidamente recibió críticas. Se planteó la imposibilidad científica de crear un "paraguas protector" que fuera capaz de detectar y destruir todos los misiles dirigidos hacia un territorio concreto, en este caso norteamericano. Los economistas resaltaron el enorme coste económico que suponía para la economía norteamericana en aquel momento histórico.
Mientras, en Estados Unidos Ronald Reagan cambió la política militar en lo referente a la carrera armamentística. En lugar de aumentar el número de armas nucleares, se optó por crear nuevos misiles más precisos y potentes. También se decidió desarrollar una serie de escudos contra las armas nucleares enemigas, lo que suponía cambiar del ataque como único camino, a una defensa que dejara al enemigo sin armas de destrucción masiva. Para llevarlo a la práctica se destinó una colosal suma de dinero en dos frentes principales: por un lado la Iniciativa de Defensa Estratégica, más conocida como Guerra de las Galaxias, que desarrollaría nuevas tecnologías como el láser de rayos gamma o los misiles interceptadotes. Por el otro se potenció la carrera espacial con la finalización del trasbordador espacial, si bien es verdad que nunca se llegaron a igualar los presupuestos destinados a la NASA en tiempos del Programa Apolo
Pese a todo, la IDE planteó un desafío de enorme magnitud a una URSS cuya economía pasaba por serios problemas. El rearme norteamericano, en la que la IDE era un nuevo factor clave, hizo conscientes a los líderes del Kremlin de la imposibilidad de continuar la carrera armamentística con EE.UU. y de la necesidad de detraer recursos hacia una economía soviética que pasaba por graves dificultades. El nuevo giro que dio Gorbachov a la política internacional soviética fue en gran medida consecuencia de este rearme norteamericano.